Bienvenidos a este nuevo blog sobre el Purasangre Árabe, el patriarca de los caballos y el primer purasangre de la historia.
El blog nace de la necesidad de decir lo que hay, sin acritud pero sin tapujos, y sin depender de nadie. Eso de no depender de nadie es complicado, porque todos tenemos que comer y todos tenemos que cuidar de nuestras necesidades básicas. Así en algunas ocasiones tendréis que aprender a leer entre las líneas. Muchos ya sabéis.
Hoy una persona me comentó que no estaba dispuesta a "comer mierda", y me chocó tanto esta expresión, viniendo de alguien que vive en un mundo y una realidad tan privilegiada, que me pregunté a que "mierda" se estaba refiriendo. Todavía no lo sé. Como es una expresión que no conozco bien, puede que no sepa entender su segundo significado, ya que supongo que al primer significado (literal) no se refería, obviamente.
Lo que sí sé es que sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. A la hora de la verdad nadie se moja por nadie, y nadie trabaja, ni quiere trabajar, para algo tan genérico y etéreo como "el purasangre árabe". Cada uno, cuando habla de lo que hay que hacer para sacar al purasangre árabe del pozo en que se encuentra, lo mira desde su propio pozo personal. Esto es un problema enorme, ya que así nunca saldremos.
¿Qué hay que hacer? No lo sé. Aquí intentaré esbozar algunas ideas según se me vayan ocurriendo. Algunas serán demasiado utópicas, otras poco factibles, pero a la mejor alguna podrá valer. Lo iremos viendo.
Entre tanto no nos olvidemos que hay, además del purasangre árabe, muchas otras cosas interesantes en la vida. Hay otra vida, aparte de los caballos, no lo olvidemos.
Carpe diem,
Kristian Fenaux.